lunes, 11 de mayo de 2015

Escribiendo el pasado

Muchos podréis pensar que este sonido es aburrido ,y a otros, por el contrario, os puede gustar. A mí personalmente me gusta, y me da para pensar en mi vida. Hará unos ocho años, cuando yo era pequeño y no tenía nada que hacer por las tardes, mi padre me contaba de vez en cuando un cuento que se inventaba en el momento. Funcionaba así; las historias trataban de un niño y sus cuatro amigos, que viajaban después del colegio, en una nave, a algún planeta lejano. El protagonista era yo, y cada vez elegía los nombres de mis amigos. Cuando acababa de contármela, yo iba a mi habitación y, en mi escritorio, reescribía la historia (muy acortada y con mala letra) de lo que acababa de escuchar. Lo hacía con la pluma que emite este sonido, que en ese momento todavía funcionaba, y, al ver qué bien se escribía con ella, me la quedé. Escribí en total 13 historias, y ahora las tengo en un cajón que no suelo abrir, pero cuando lo abro mientras estoy buscando algo, se me dibuja una sonrisa en la cara. Por eso, el rasgar de la pluma contra el papel me gusta.






Pablo Rodenas
2º E.S.O.
Colegio Helios (L'Eliana-Valencia)

No hay comentarios:

Publicar un comentario