sábado, 23 de marzo de 2013

Un paseo por la librería





Tengo muchas aficiones en mi vida, pero sin duda la mejor es la lectura, lo primero que quise hacer cuando llegué al colegio fue poder leer, saber que historias se ocultaban en las páginas de aquellos cuentos infantiles.
Sigo siendo curiosa, me sigue encantando meterme en el papel del protagonista, imaginarme en todos esos lugares maravillosos viviendo aventuras increíbles.
Normalmente me gustan las historias que hacen pensar acerca de la vida, de las personas, de la sociedad en la que vivimos, he dejado la fantasía de lado.
Hoy es un buen día, a medida que me acerco a la librería voy dejando la mente en blanco, hasta que por fin llego. Paseo entre los estantes, sin nada planeado, utilizando la intuición.
Veo a los niños con sus padres, son tan curiosos como lo era yo, hacen preguntas sobre las cosas que no entienden, hablan entre ellos, se lo están pasando bien, y en ese momento deseo que cuando sean mayores sigan teniendo la misma ilusión por descubrir nuevos mundos.
Ya he escogido un buen entretenimiento, abro el bolso y  me dirijo a la caja pero antes de marchar vuelvo la vista atrás, aunque sé que no pasará mucho tiempo hasta que regrese.



Ver El sonido que habito en un mapa más grande

2 comentarios:

  1. Bonito alegato en defensa de la afición a la lectura, y a las librerías, esos lugares llenos de historias esperando ser liberadas. Lastima que te haya quedado tan corto, nos has dejado con ganas de seguir disfrutando de tu gran estilo literario.

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  2. Uoooooou, Lorena. Me ha encantado tu relato y he de decir que me he sentido muy identificada con lo que has escrito.
    Realmente, si te gusta la literatura y la lectura es una biblioteca te pierdes totalmente.
    Muy bueno, enhorabuena.

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