domingo, 7 de junio de 2015

Será por pizarras.


Ese sonido me recuerda mucho a las clases, los deberes, los controles, pero sobre todo me recuerda el estrés que te provoca absolutamente todo lo relacionado con el colegio.
Acabas de empezar el curso y ya no puedes parar de pensar en la playa, el agua fresquita de mi piscina, en poder disfrutar de mi tiempo, en no tener que preocuparte de si tengo que entregar un trabajo al día siguiente...
Además, conforme vas creciendo todo se complica, algunas personas pensarán que hacerse mayor es lo más "guay" del mundo, pero, no.
Hacerse mayor conlleva una serie de responsabilidades que te impide hacer lo que tu quieres.
Cuando creces, tu vida no solo consiste en estar todos los días con tus amigas si no también dedicar un poco, bastante, de tiempo al estudio.
Los adolescentes que lean esto pensarán que estoy completamente loca, pero no es verdad.
Amigos, esto es la cruda realidad. Ya sé que solo me estoy centrando en las cosas malas del colegio, aunque tenga muchas buenas, como he dicho al principio, pero lo que me recuerda una tiza deslizándose por la pizarra es el estudio, loa exámenes, el invierno, el uniforme...
Menos mal que solo me encuentro con pizarras en los colegios.
Marta Benavent Llácer
Colegio Helios

2º ESO

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada